Las melenas con, aproximadamente, 100.000 cabellos ya son cosa del pasado y las mujeres, especialmente, se enfrentan ahora a un nuevo fantasma: la alopecia nerviosa. De acuerdo a un estudio elaborado por Corporación Capilar, más del treinta por ciento de las calvicies femeninas tienen su origen en el actual ritmo de vida y el cansancio. Si bien el número de consultas ligadas al estrés ha aumentado considerablemente en el servicio de dermatología del San Agustín, son los peluqueros y los psicólogos quienes tratan cada día nuevos casos de calvicie en cabezas de mujer.
«Cuando llegan clientes con rojeces en el cuero cabelludo y pequeños puntos blancos sabemos que hay un problema de estrés y últimamente lo vemos más en mujeres porque, está claro: trabajan más que los hombres», explicó ayer Manolo Rial, un veterano peluquero de Avilés que últimamente pone más esmero en «tapar medallones». Así define a la alopecia areata, ligada con cuadros de estrés y que puede progresar hasta la desaparición total del cabello.
Rial utiliza una máquina similar a un telescopio para el diagnóstico del cabello. Cada vez sus clientes demandan más este servicio que facilita el diagnóstico en apenas tres minutos. Según la zona de dónde caiga el pelo, este peluquero sabe las causas de la alopecia. «Cuando la calvicie empieza en la coronilla es hereditaria, cuando afecta a la parte frontal se debe a estrés o ansiedad», explicó. Precisó, además: «El estrés como tal no ocasiona la pérdida de pelo, el estrés produce grasa y la grasa es la culpable de la caída». A juicio de Manolo Rial, el mejor tratamiento contra la calvicie femenina «es un buen diagnóstico».
Yessyca Gutiérrez y María Muñiz, de otro salón de estética, aplican con frecuencia tratamientos anticaída. «A las mujeres les angustia la pérdida de pelo y muchas piden que se lo cortemos cuando tal vez lo que tenían que hacer era vivir la vida más tranquila», explicaron las peluqueras de Marta y Tú. Ana Alba, Marisol Mieres y Cristina Gutiérrez también aplican diferentes productos contra la pérdida de pelo. «Es frecuente la pérdida de pelo, lo vemos en muchas clientes, menos en las niñas», afirmaron. Cristina García y Estefanía San Martín incidieron en la necesidad de utilizar «buenos productos».
Y es que si caen pelos al peinarse puede ser normal pero, si caen muchos, puede ser el pasaporte hacia la calvicie. ¿Dónde está el máximo? Los especialistas afirman que si se pierden más de cien diarios conviene preocuparse.
Autor: M. MANCISIDOR
fuente: lne.es

