Con la llegada del frío, los cuidados para tener un pelo sano, prolijo y protegido de los efectos de la lluvia, el viento o la humedad se hacen imprescindibles. Como el uso de secadores, planchas y otros aparatos de peinado aumenta en esta época del año, el riesgo sobre la salud del cabello también es mayor.
El calor provoca un fuerte daño a las fibras más sensibles y que sirven de protección para el pelo, como es la cutícula. Cuando ésta se daña, las reparaciones suelen ser lentas y en muchos casos imposibles de recuperar, a lo sumo recurriendo a cortes de pelo. Para evitar estos problemas, lo mejor es tomar todas las precauciones que están al alcance; aquí, algunos consejos fáciles y útiles para lograr un pelo sano y fuerte:
• Cuando uses secador no lo mantengas con el calor sobre tu pelo en el mismo lugar por más de cinco segundos. Es importante mover el secador constantemente para evitar el recalentamiento.
• No intentes usar la plancha o bucleadora sobre el pelo mojado. Primero realizar un brushing o secar el cabello al aire. El pelo mojado es especialmente delicado, y el calor directo puede causar fracturas.
• Cuando se trata de dar calor al cabello para tratamientos capilares con agentes reparadores o baños de crema, lo ideal es que ese calor sea húmedo y suave, esto ayuda a la efectividad de los baños y la vida útil del cabello.
• A la hora de aplicar productos de protección del calor, priorizar las puntas del cabello . Los extremos son los más susceptibles al daño y a la sequedad, así que presta-les especial atención.
• Después de secarte, aplicar durante un minuto aire frío. Esto ayuda a fijar el peinado y resaltar el brillo.
• Cuando el uso de la plancha es muy frecuente es fundamental lavarse con shampoo y cremas de alta hidratación e intercalar con los de recuperación.
Fuente: Tresemmé/ Remington
